Créditos personales baratos

Cómo podemos saber si el crédito personal barato vale la pena contratar?

Antes de contratar cualquier tipo de créditos personales baratos es conveniente realizar una simulación de cuánto pagaremos en total y cada mes según la cantidad y el plazo que escojamos. Según el interés, la finalidad, la entidad o las comisiones lo que pagaremos variará. Por esta razón con una calculadora podremos conocer el total que reembolsaremos por contratar un crédito sin olvidarnos de ningún factor que afecte al coste.

Que deberíamos hacer antes de contratar un crédito barato?

Cuando buscamos créditos personales baratos existen distintos pasos a seguir para asegurarnos de que no solo nos encontramos con la mejor oferta, sino que hemos hecho todo lo que está en nuestra mano para conseguir todas las mejoras posibles. Antes de contratar préstamos personales online es aconsejable mirar a estas recomendaciones para no olvidarnos ningún paso del proceso.

Primero hay que analizar, es decir, antes de decidirnos por el primer préstamo que veamos, es recomendable que conozcamos todas las propuestas disponibles en el mercado. Por ejemplo, saber si preferimos un préstamo bancario o un préstamo a través de una entidad privadas, si el dinero que solicitamos se ajusta a nuestro proyecto, si es un buen momento económico para solicitar financiación, etc.

Además, deberíamos hacer una comparación una vez que hemos decidido qué tipo de préstamo personal queremos solicitar, debemos comparar las ofertas a las que podemos acceder para poder elegir la que mejor se adapte a nuestro perfil. Para ello, es importante que no nos quedemos con la primera opción ventajosa que encontremos e intentemos comparar entre las diferentes opciones y basándonos en las mismas características en cada una de ellas.

Algo muy importante es hacer cálculos ya que no sólo debemos fijarnos en los intereses y en las comisiones del producto. Para tener una mejor idea de si un préstamo personal es barato lo mejor es averiguar el importe total que tendremos que devolver. En los préstamos con una duración igual o superior a un año, la clave para comparar préstamos y saber cuál es más barato es mediante la TAE, aunque esta medida es poco efectiva si el crédito tiene una duración inferior. En cualquier caso, la mayoría de los prestamistas tienen en sus webs simuladores con los que se puede conocer el capital total adeudado.

Es necesario establecer una finalidad porque el mercado está repleto de créditos personales baratos y antes de buscar el más aconsejable debemos decidir para qué lo necesitamos, ya que existen créditos diseñados solo para finalidades concretas. Si, por ejemplo, queremos comprar un coche nuevo, podremos optar por un préstamo genérico o por un préstamo coche, pero no por un crédito reformas o un crédito estudios.

Otro consejo es leer atentamente el contrato, para que sepas todas las detalles. Cuando hemos elegido el crédito personal que mejor se adapta a nosotros, es importante que leamos el contrato con detenimiento y que preguntemos cualquier cláusula que no entendamos o que no nos convenza, antes de firmarlo, de manera que nos cercioremos de que estamos contratando algo acorde con nuestras necesidades.

Finalmente hay que negociar los términos del crédito. Según cuál sea nuestra solvencia y de la entidad a la que hayamos acudido en busca de financiación, nuestras posibilidades de negociar las condiciones del contrato serán mayores o menores. Eso sí, debemos saber que mientras que en una sucursal de un banco físico suele ser fácil negociar si el perfil del cliente es bueno, las entidades online apenas dejan margen para la negociación.

Cuales son los costes de los préstamos personales baratos?

Los comisiones de estudio: si bien esta comisión es cada vez menos habitual, aún no ha desaparecido por completo. Su aplicación responde a las gestiones que se supone hace la entidad para estudiar, de ahí su nombre, el perfil y la solvencia del prestatario y comprobar si es apto o no para recibir financiación. La comisión de estudio se abona única y exclusivamente si tras la propuesta de la entidad se contrata el préstamo.

Los gastos de apertura son la comisión más habitual que podemos encontrarnos cuando busquemos préstamos personales. Se aplica para sufragar los gastos en los que incurre el prestamista por conceder el crédito y suele ser un tanto por ciento que se cobra sobre el importe del préstamo. Algunos bancos no aplican este cargo o permiten reducirlo si el cliente asume cierto grado de vinculación con la entidad.

Existe también la comisión por amortización anticipada. Esto es una penalización que nos harán pagar, algunas entidades, por amortizar sus préstamos personales baratos antes de tiempo, ya sea de manera total o parcial. Esta comisión, por ley, no puede ser mayor del 1 % sobre el capital amortizado si falta más de un año para que termine el plazo de reembolso. Si queda menos de un año para el vencimiento, la sanción no puede superar el 0,5 % del importe reembolsado.