¿PARA QUÉ SIRVEN LOS CRÉDITOS PERSONALES ONLINE?

Los créditos personales online son contratos que realizan los clientes por internet con una entidad financiera, que les permiten recibir una cantidad de dinero que pueden ir devolviendo mediante cuotas o plazos, a cambio de unos intereses que habrá que pagar.

Existen varios tipos de créditos personales online y todos sirven para el mismo motivo, ayudarte a realizar un proyecto, una idea o un deseo. Hay créditos para cancelar otros préstamos que tengas pendientes. También encontrarás algún préstamo personal por estudios, que se suele amortizar en un año. Para pagar un coche, que se puede pagar en torno a la vida útil del mismo, de unos cinco a ocho años. También hay préstamos por reformas del hogar, que suelen amortizarse entre uno y cinco años. Créditos por viajes o por ocio, que suelen pagarse entre de un par de meses a dos años. Incluimos además los préstamos por salud, con unos plazos de entre seis meses a tres años. Y también existen créditos personales online para proyectos empresariales, tales como una ayuda a tu antigua empresa o ayudarte a emprender en una nueva; la duración de estos créditos suele durar entre tres y diez años.

¿A QUIÉN ME CONVIENE SOLICITAR MI CRÉDITO PERSONAL ONLINE?

En internet, encontrarás una inmensa cantidad de prestamistas y podrás observar que existe una enorme competencia de mercado. Esto es debido a que desde hace varios años, los bancos piden demasiados papeleos para conceder un crédito, de ahí fue que surgieron multitud de entidades financieras dispuestas a cubrir la ingente demanda, ofreciendo multitud de productos y servicios.

¿Quiénes ofrecen los mejores créditos personales online? Eso lo descubrirás tú con la ayuda de Moneybanker. Existen varios tipos de prestamistas. Por un lado están las entidades bancarias, que son los que ponen más pegas para conceder un crédito, pero los intereses suelen ser más bajos. Por otro lado están los prestamistas privados, que piden menos requisitos, pero suelen tener un interés más elevado.

Y finalmente están las entidades bancarias de servicio privado, tales como los concesionarios de coches, grandes hipermercados, compañías telefónicas, agencias inmobiliarias o de viajes, que ofrecen financiación de sus productos o servicios, algunas veces incluso sin cobrar intereses. A estos últimos tipos de préstamos, se les conoce como créditos de consumo.

Tú decides cuáles son los tipos de créditos personales online que más se adecuan a tu necesidad real del momento. Mediante nuestro comparador, únicamente tendrás que indicar la cantidad de dinero a recibir, y el tiempo en el que deseas devolverlo. Moneybanker se encarga de ofrecerte los mejores créditos personales online en una interfaz muy clara y visual.

LOS PROS Y LOS CONTRAS DE CONTRATAR CRÉDITOS PERSONALES ONLINE

La mayor ventaja en contratar este tipo de préstamos es la tramitación. En tan sólo cuestión de minutos, puedes estar recibiendo tu dinero. Todo lo contrario pasa en las entidades bancarias, que para realizar un estudio de viabilidad, te pueden pedir tu nómina o un aval tanto físico como patrimonial. Para decidir si te conceden tu dinero o no, suelen tardar una semana. Sin embargo, cuando solicitas créditos personales online, las entidades privadas, te pedirán muchísima menos documentación con total seguridad. A veces con un simple DNI, es más que suficiente. Tanto la documentación como el trámite, es sumamente más ágil si pides créditos personales online. Si solicitas por ejemplo seis mil euros, como mucho tardar, en setenta y dos horas tendrás el dinero en tu cuenta.

El mayor inconveniente de los créditos personales online es que el interés suele ser más elevado que el de los préstamos que te suele ofrecer la banca tradicional. Dentro de los intereses, hacemos especial hincapié en que te fijes muy bien qué tipo de interés vas a pagar, antes de contratar cualquier préstamo. Existen dos tipos de interés, el TIN (tipo de interés nominal, con un mínimo del 5,5%), y el TAE ( tasa anual equivalente, con un mínimo del 6,75%). Puedes encontrarte por ejemplo, frente a un crédito con un TAE más bajo que el TIN, pero por el contrario el préstamo que tenía el TIN más alto, ya incluye los gastos de tramitación y las comisiones.

No dejes de ver en ningún momento, al margen de los intereses, cuáles son las comisiones que te cobran a la hora de concederte el préstamo. Mira bien si se cobra una comisión de apertura, que es una comisión administrativa que factura la entidad financiera por realizar la gestión. Observa también si cobran por comisión de estudio, que es una cantidad que decide la entidad en valorar si eres solvente para pagar el préstamo. Y finalmente revisa también si cobran una comisión por pago anticipado, que es la comisión que penaliza la entidad en caso de que quieras pagar el préstamo antes de los plazos acordados.